Asistencia de emergencia en desastres

Huracanes, inundaciones y otros desastres naturales forman parte de la realidad del Caribe. Tras años aprendiendo a responder a estas emergencias, el reto ahora es adelantarse a ellas. El PNUD apuesta por invertir más en prevención, mejorar la planificación y reforzar las instituciones para proteger vidas, reducir pérdidas y construir comunidades más resilientes frente al cambio climático.

En los campamentos transitorios de la Guaira, el estado más afectado por los sismos en Venezuela del pasado 24 de junio, ACNUR apoya a las comunidades que se organizan en apoyo a los más vulnerables.

Tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela, Vileidi viajó desde su municipio para cocinar como voluntaria en un refugio cerca de Caracas. Allí, gracias al esfuerzo de organizaciones y voluntariado, el PMA proporciona alimentos cada día a cientos de familias afectadas. 

Tras los terremotos de junio de 2026 en Venezuela, miles de familias siguen reconstruyendo sus vidas. ACNUR y sus socios apoyan la respuesta liderada por el Gobierno del país con asistencia médica, protección, apoyo psicosocial, documentación y ayuda de emergencia. Esfuerzos encaminados a que las personas afectadas recuperen estabilidad, dignidad y esperanza más allá de la supervivencia.

Tras los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, miles de familias enfrentan nuevos desafíos. El PMA fortalece su respuesta humanitaria con asistencia alimentaria o aportando capacidad logística y de comunicaciones de emergencia, entre otras acciones. Su labor alivia las necesidades más urgentes y inicia el camino hacia la recuperación y la reconstrucción.

En respuesta a los catastróficos terremotos que afectaron a Venezuela el 24 de junio, un cargamento de 47 toneladas de suministros humanitarios de UNICEF ha llegado al país. Movilizado desde la Unión Europea, y alojado en el centro mundial de suministros y logística de UNICEF en Copenhague, este cargamento incluye kits para atención médica urgente con suministros para partos, prevención y tratamiento de enfermedades, enseneres de purificación y almacenamiento de agua potable segura, además de sillas de ruedas, entre otras muchas provisiones. 

En Venezuela, los rescatistas siguen encontrando sobrevivientes días después de los terremotos del pasado 24 de junio.

Gianluca Rampolla, coordinador residente y humanitario de la ONU en Venezuela, y Vanessa May, de OCHA hablan sobre la situación en el país, la atención a las familias desplazadas y la reconstrucción que viene después.

Cuando el huracán Melissa arrasó Jamaica a finales de 2025, dejó algo más que escombros: destrozó cocinas y dejó a familias sin saber cómo iban a comer al día siguiente. Gracias a su preparación previa, el PMA entregó rápidamente kits de comida pese a las difíciles condiciones, brindando alivio inmediato, dignidad y esperanza a quienes lo habían perdido todo. 

Las primeras 72 horas son clave en una emergencia; el tiempo que tarda ACNUR en desplegar su red global que envía ayuda esencial, activa equipos especializados y libera fondos urgentes. Detrás de cada tienda hay logística, planificación y personas preparadas para actuar.

A group of community members holding supplies for dealing with disasters.

En la provincia filipina de Cagayán, las comunidades dependen de la pesca y la agricultura. Sin embargo, la intensificación de los tifones pone cada vez más en peligro sus vidas, sus bienes y su seguridad alimentaria. En 2024, seis ciclones causaron daños por valor de más de 13,7 millones de dólares. Un año más tarde, cuando pasó el supertifón Fung-Wongd, las comunidades estaban mejor preparadas. Con el apoyo de la FAO, los pescadores pusieron a salvo sus embarcaciones y los agricultores protegieron sus cosechas y su ganado. La acción coordinada salvaguardó los bienes y permitió una rápida recuperación. Estos esfuerzos demuestran cómo la preparación y la coordinación a nivel local reducen los efectos de estas catástrofes, al tiempo que influyen en las políticas nacionales para fortalecer la resiliencia.

Aerial view of UNDP’s Al Berka debris crushing site.

En Gaza, los palestinos han sufrido dos años de guerra devastadora, con pérdidas de vidas, hogares y bienes. Han visto carreteras, escuelas, edificios y hospitales destruidos. Aun así, trabajan sin descanso para recuperar sus comunidades – por ejemplo, retirando y triturando 1.500 toneladas diarias de escombros. El PNUD, y sus más 2.800 trabajadores locales, participan restaurando sistemas de aguas residuales y pozos o suministrando agua potable, entre otras acciones.

Padre e hija ante un proyecto de siembra de plantones.

En la frontera boliviana con Brasil, varias comunidades afectadas por incendios mejoran su porvenir gracias al apoyo del PNUD en el acceso al agua y a huertos familiares.


 

La sequía extrema en el sur de Angola ha dejado ríos secos, obligando a mujeres y niñas a excavar pozos peligrosos para obtener agua, lo que provoca enfermedades y complica partos seguros. La falta de agua también afecta medios de vida como la pesca. El UNFPA y sus socios ofrecen apoyo sanitario, formación de parteras y programas para jóvenes, subrayando que la crisis climática empeora desigualdades de género y necesita inversiones urgentes.

A scene of severe destruction after an earthquake in Myanmar.

Junto a otras agencias de las Naciones Unidas, UNOPS dedicó 2025 a responder a crisis y conflictos. Entre otros proyectos, promovió un centro de llamadas humanitario en Afganistán, fomentó infraestructura y empleo en la República Democrática del Congo, llevó asistencia a Gaza y Haití, y facilitó socorro tras desastres en Jamaica, Myanmar, Sudán, Türkiye, Ucrania y Yeme. Todo para mejorar el acceso a servicios básicos, seguridad y medios de vida de comunidades vulnerables.

El huracán Melissa azotó Cuba a finales de octubre, cruzando la isla en seis horas con fuertes vientos e intensas lluvias. Provocó más de 735.000 evacuados y dañó servicios esenciales. Las inundaciones en Santiago de Cuba sumergieron cultivos y viviendas, aumentando riesgos sanitarios. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU trabaja con las autoridades nacionales en el Plan de Acción del huracán, que coordina asistencia en refugio, salud, alimentación, educación, agua y saneamiento.