Asistencia de emergencia en desastres

El corresponsal de Noticias ONU en Gaza ha recogido testimonios que revelan el profundo trauma que han dejado dos años de guerra en los niños de la Franja.  

“Dentro de esta casa, mi familia está bajo los escombros”. Haya Arafat, de 16 años, habla a la cámara junto a lo que queda de su hogar en la Ciudad de Gaza.

"La guerra terminó, y aun así, no podemos sacarlos ... es difícil continuar la vida, pero seguiré viviendo por ellos”, dice.

An elderly woman reclining on a couch covered with a multicolored fabric featuring floral patterns in red, black, and green tones.

En agosto de 2015, la tormenta tropical Erika devastó Petite Savanne, en Dominica, causando más de treinta muertes y destruyendo viviendas y medios de vida. La zona fue declarada peligrosa, lo que obligó a muchas familias a reubicarse en una comunidad más segura, pero sin sentido de pertenencia. Gente mayor como Athena lamentan la pérdida de la vida comunitaria. Frente al cambio climático, la OIM promueve la reconstrucción de vidas a través de la colaboración y soluciones sostenibles.


 

Tamara demonstrating rock climbing.

Cuando el suelo tembló bajo sus pies en Perú, Tamara Baltodano sintió pánico. Esta migrante nicaragüense había llegado a su país de acogida años atrás buscando oportunidades y un nuevo hogar. Tras perder su empleo, se adaptó y, con la ayuda de la OIM, decidió entrenarse como brigadista para ayudar en emergencias. En ese proceso descubrió una fuerza interior que no conocía. Hoy, Tamara encarna el valor y la solidaridad de quienes, lejos de casa, eligen transformar el miedo en fortaleza.


 

En los bosques secos de la Chiquitanía boliviana, mujeres como Seferina, Leonarda y Elizabeth transforman el dolor dejado por los incendios de 2024. Con apoyo de la OIM y sus socios, estas mujeres impulsan capacitaciones, brigadas y planes de evacuación. Antes relegadas, hoy son protagonistas en la gestión de emergencias, demostrando que la solidaridad y la preparación pueden convertir la pérdida en esperanza y respuesta comunitaria.

 

Three individuals processing coffee beans outdoors.

Inundaciones, ciclones e incendios forestales devastan comunidades enteras: desastres cuyo impacto está determinado por decisiones humanas: dónde construimos, cómo cultivamos y en qué invertimos nuestros recursos. Decisiones que, si no se planifican correctamente, desplazan familias, destruyen medios de vida y estancan gravemente el desarrollo. Aun así, muchos gobiernos destinan menos del 1 % de sus presupuestos a la reducción efectiva del riesgo de desastres. La elección es clara: invertir en resiliencia o seguir pagando el precio de los desastres.

En los últimos 21 años, dos ciclones han devastado la escuela Orlando Nodarse, al oeste de Cuba: el Charley en 2004 y el Rafael en 2024. “Rafael pasó por la noche. Me dieron ganas de llorar”, confiesa Eduardo, su director. El ciclón se llevó el techo de ocho clases. Con fondos del CERF, UNICEF y una brigada de constructores lograron rehacer varias aulas para poder finalizar el curso escolar.

El Dr. Younis R. Awadallah y Fairuz Abuwarda, junto con sus equipos humanitarios, UNICEF y aliados, emprenden la misión más crucial de sus vidas: vacunar a 600.000 niños y niñas contra la polio en Gaza, en plena guerra. Una misión llevada a cabo bajo amenazas a la seguridad, desafíos logísticos y el acceso severamente restringido a servicios e infraestructuras de salud. Este documental es un testimonio no solo del impacto devastador del conflicto en la infancia, sino también de la resiliencia y valentía del personal humanitario que, desde primera línea, arriesga su vida para salvar y proteger a los niños.

woman on raft in flooded area

Muchas catástrofes, ya sean de origen humano o meteorológico, son imprevisibles. Sin embargo, cada vez es mayor el número de ellas que puede predecirse gracias a la mejora de los sistemas de alerta temprana, lo que ayuda a limitar el devastador impacto que tienen en las personas y las comunidades. Con meteorología extrema cada vez más frecuente y necesidades humanitarias disparadas, es vital garantizar al máximo cada dólar. La FAO promueve la acción anticipada para ayudar a las personas en situaciones vulnerables a prepararse y capear el temporal.


 

Teresa y Jonny, sobrevivientes de las inundaciones en El Oro, Ecuador, enfrentaron el desastre con valentía. El PMA brindó asistencia alimentaria a más de 40.000 personas en 17 cantones durante la catástrofe.

¿Cómo pueden los países prepararse mejor ante desastres causados por ciclones, terremotos e inundaciones? El Banco Mundial apoya la construcción de resiliencia mediante el acceso a seguros contra riesgos catastróficos y la provisión de asistencia técnica.


 

En 2023 y 2024, el Puerto de Acapulco fue dañado por los potentes huracanes Otis y John. Para regenerar su patrimonio y economía, la UNESCO apoya a gestores culturales y artistas a reconstruir el tejido social de la ciudad. Para ello, entre otras muchas iniciativas, la organización imparte talleres comunitarios y culturales a cientos de personas en múltiples disciplinas.


 

A finales de 2024, más de 300.000 personas fueron afectadas por la Tormenta Tropical Sara en Honduras. "Desde que empezó a llover, sabíamos que el agua podría venir. Esta vez llegó tan rápido que apenas logramos sacar algunas cositas antes de que inundara la casa", cuenta María Regina. El PMA, junto al Gobierno hondureño, asistió a familias como la de Regina cuando más lo necesitaban.

Hace más de un año desde que el huracán Otis azotara en octubre de 2023 la ciudad mexicana de Acapulco, dejando una estela de destrucción y desplazamiento. ONU Migración da voz a Mauri y Eusebio, una pareja que perdió su hogar, pero que gracias a su lucha, resiliencia y al apoyo de la Organización, sale adelante.

woman in safety vest directing crowd

El tsunami del Océano Índico en 2004 se cobró más de 227,000 vidas. Desde entonces, la Comisión Oceanográfica de UNESCO trabaja para comprender mejor estos fenómenos, preparar a poblaciones costeras y emitir alertas. “En minutos, ahora sabemos si un tsunami es inminente, y las comunidades tienen las herramientas para actuar. Este progreso ha salvado vidas,” cuenta Bernardo, Jefe de Resiliencia ante Tsunamis de UNESCO.

 

ACNUR trabaja intensamente en el Chocó, en la costa pacífica de Colombia, donde las recientes lluvias e inundaciones han afectado a más de 180.000 personas, en su mayoría indígenas y afrocolombianas.