Para que 2022 sea próspero de verdad, la región debe actuar en cuatro ámbitos clave: 1) la productividad y generar puestos de trabajo; 2) atajar el crecimiento de deuda; 3) contener la inflación; 4) y promover una recuperación verde.
Banco Mundial
Para 2050, habrá el doble de mayores de 65 años en la región. América Latina debe transitar de un gasto social de 12,8% PIB en 2015 al 19% en 2045 para cubrir sus mayores necesidades de salud y pensiones.
En el caso de América Latina y el Caribe, la región más golpeada por la pandemia de COVID-19, la recuperación económica hasta niveles de PIB prepandemia será desigual y lenta, ya que en 2022 se desacelerará hasta el 2,6%. Por ejemplo, la economía de Brasil se frenará, según proyecciones, hasta el 1,4 %, mientras que el crecimiento de México disminuirá hasta el 3 %. El panorama de esta región del informe del Banco Mundial 'Perspectivas Económicas Mundiales' desvela más datos.
85 millones, 34 millones, 10 millones. Cifras injustas que hablan de la exclusión y de las barreras a las que se enfrentan las personas con discapacidad en América Latina y El Caribe.
Durante la COVID-19, los indicadores fiables de trabajo han adquirido una importancia añadida para guiar políticas de empleo, desempleo o salarios en muchos países.
Este año, la COVID-19 también ha tenido un impacto desproporcionado entre los pobres y vulnerables. Un deterioro de su calidad de vida y perspectivas de futuro debido a la desigual recuperación económica, el dispar acceso a las vacunas, las pérdidas de ingresos o las desigualdades en el aprendizaje. A través de 11 tablas y gráficos, el Banco Mundial ilustra la gravedad de la pandemia justo antes de entrar en su tercer año, y reflexiona sobre la respuesta que el Banco ha dado a la crisis en diferentes países.
En esta región, los teleféricos benefician principalmente a poblaciones vulnerables y de bajos ingresos, mejorando sus vidas en las ciudades e incrementando su acceso a oportunidades laborales y a otros motores de crecimiento.
El 35% de las especies que habitan la Orinoquía colombiana son únicas de esta región.
COVID-19 podría hacer que la pobreza de aprendizaje —el porcentaje de niños de 10 años que no pueden leer un texto básico— aumente hasta el 70 % en los países de menos ingresos. Es la consecuencia del cierre de escuelas y de los malos resultados educativos, a pesar de los esfuerzos por impartir enseñanza a distancia. En muchos casos, los colegios han estado cerrados hasta 250 días. Muchos no han abierto aún.
Ayudar a los gobiernos en su transición hacia sistemas de energía limpia y, al mismo tiempo, satisfacer la creciente demanda de energía, es uno de los mayores desafíos de desarrollo de nuestro tiempo.
Para 2050 podría haber hasta 216 millones de migrantes climáticos internos en el mundo. Azotadas por la presión del cambio climático, las personas abandonan los lugares que ya no les ofrecen sustento y se trasladan a otras áreas en busca de oportunidades. La escasez de agua, la disminución de la productividad de los cultivos y el aumento del nivel del mar impulsan esta migración. Aún podemos frenar, aunque no del todo, esta catástrofe. Pero, ¿qué se necesita para lograrlo?
El país centroamericano firmó un acuerdo con el Banco Mundial que proveerá hasta US$52,5 millones para reducir sus emisiones por deforestación y la degradación forestal, aumentando la captura de carbono.
América Latina y el Caribe están saliendo de la crisis de COVID-19, pero las secuelas que ha dejado en la economía y la sociedad tardarán en desaparecer.
Hay que prestar atención a las características y tendencias del crecimiento económico. El Banco Mundial analiza el caso de América Central en general, y el de la República Dominicana en particular.
Los proyectos para lograr este objetivo ayudan a aumentar los ingresos y los recursos de las personas y hogares más pobres. ¿Quieres conocer cómo funcionan?












