Aunque muchas escuelas ya han reabierto en América Latina y el Caribe, la crisis educativa generada por la COVID-19 continua para los más de
Banco Mundial
Los plásticos llegaron para quedarse. Son baratos y fáciles de fabricar y han sido un factor importante en el desarrollo. Pero al desecharlos sin control, pueden tardar cientos de miles de años en descomponerse. Esto supone una amenaza para la salud pública, los medios de vida y el medio ambiente de miles de millones de personas. El Banco Mundial lucha contra la contaminación plástica en más de 50 países y la reconoce como un elemento clave para aliviar la pobreza extrema.
Unos 500 millones de mujeres y niñas luchan por acceder a productos para el periodo menstrual y a espacios seguros e higiénicos donde usarlos. Un problema que requiere soluciones políticas, educativas y de concienciación.
La COVID-19 causó la recesión más profunda de la economía mundial desde la Segunda Guerra Mundial. Ahora la invasión rusa a Ucrania está desacelerando su recuperación. La economía de muchos países está entrando en lo que puede ser un período prolongado de escaso crecimiento y elevada inflación: la denominada estanflación. El último informe del Banco Mundial analiza los riesgos y consecuencias de este fenómeno: “para muchos países, será difícil evitar la recesión.”
Esta organización ya ha destinado, en numerosos países, $12 000 millones en proyectos para los próximos 15 meses para responder a la crisis de seguridad alimentaria. Iniciativas que apoyarán a la agricultura, la disponibilidad de agua, el comercio y fortalecerán la protección social para amortiguar los efectos del aumento del precio de los alimentos. Además, el Banco Mundial mantiene $18 700 millones en programas centrados en recursos naturales, entre otras muchas áreas.
La agresión rusa a Ucrania está causando un enorme impacto en los mercados de productos básicos, como los agrícolas y metales, alterando patrones globales de comercio, producción y consumo. Como resultado, según el Banco Mundial, los precios se mantendrán en niveles históricamente altos hasta fines de 2024. Además, Rusia y Ucrania no solo son grandes exportadores de estos productos; también lo son de fertilizantes, que dependen del gas natural para su producción.
Los impactos de la devastadora guerra en Ucrania se sienten más allá de sus fronteras; afectan a un mundo que emerge de una pandemia que ha provocado mayores daños en los países en desarrollo. Una de las consecuencias más críticas es la crisis del precio de los alimentos básicos, amenazando su asequibilidad y disponibilidad. Los países y la comunidad internacional deben tener las prioridades claras para amortiguar este problema.
Hoy, el 15 % de la población mundial tiene una discapacidad. Estas pueden ser visibles o invisibles; físicas, cognitivas o sensoriales. Hablamos de personas que se enfrentan a obstáculos que les impiden acceder a servicios, educación o trabajos, viéndose empujadas a la pobreza; desigualdades que han empeorado con la pandemia. El Banco Mundial te presenta sus compromisos para acelerar el desarrollo inclusivo de la discapacidad.
Este país centroamericano es conocido no solo por su belleza natural, sino por su compromiso con la conservación del medio ambiente.
1) Desmontar prejuicios; 2) promocionar mentoras y mentores, potenciando sus redes sólidas; y 3) ayudar a las mujeres a mantenerse en la fuerza laboral, mejorando sus perspectivas de empleo.
Esta guerra no podía haber llegado en un peor momento. La recuperación económica global tras el golpe de la pandemia se estaba debilitando, la inflación aumentaba, muchos bancos centrales iban a subir tasas de interés, y las bolsas sufrían altibajos. Aún es pronto para saber cómo este conflicto nos afectará. Pero lo que sí sabemos es que el aumento de los precios de alimentos y de energía, junto con la escasez de suministros, harán sufrir a las economías de ingresos bajos y medianos.
¿Sabías que en 1 de cada 5 hogares de la región en situación de pobreza extrema vive una persona con discapacidad? ¿O qué el 15 % de los jóvenes con discapacidad en América Latina y el Caribe no va a la escuela? La mayoría de estas personas se enfrenta a una exclusión no solo injusta, sino insostenible. Algo que no solo les impacta a ellos (85 millones en la región) y sus familias. Como destaca el Banco Mundial, en términos económicos, este rechazo representa una pérdida de entre el 3 % y el 7 % del PIB de los países de la región. No podemos seguir así.
Los océanos son fundamentales para regular del clima, pero ¿qué tipo de impacto genera el cambio climático en ellos? Charlotte De Fontaubert, experta en Economía Azul del Banco Mundial, nos ofrece respuestas.
Esta plataforma reunirá, del 7 al 15 de marzo, a la comunidad internacional para evaluar como se ha respondido a la fragilidad y al conflicto durante la última década. Y partiendo de sus conclusiones, propondrán soluciones.
El distanciamiento social y los confinamientos obligaron a los Gobiernos a ofrecer ayuda financiera a sus ciudadanos utilizando canales digitales; mientras la gente buscaba alternativas al dinero (en) en efectivo. Como resultado, el 11% de los adultos de la región adoptó la modalidad de pagos digitales en comercios durante el primer año de la pandemia. El Banco Mundial analiza como está la situación hoy.












