FAO

An aerial view of terraced rice fields.

La tierra, el suelo y el agua son fundamentales para la agricultura y la seguridad alimentaria, pero están cometidos a un enorme estrés por las actividades humanas; más del 60 % de la degradación inducida por el ser humano ocurre en tierras agrícolas. En 'El estado de los recursos de tierra y agua del mundo', la FAO alerta sobre la degradación, la escasez hídrica y el cambio climático. Un informe que también presenta soluciones sostenibles para proteger estos recursos y garantizar los alimentos del futuro.

Un nuevo informe de la OIT y la FAO revela que más del 80 % del empleo agropecuario en la región se realiza sin protección formal. Precariedad que afecta más a mujeres, jóvenes y personas mayores en zonas rurales.

A man wearing a grey jacket, tan trousers and dark sandals is squatting on dry, cracked soil in an open field.

La agricultura y la seguridad alimentaria están expuestas al aumento de los desastres naturales, lo que ha causado pérdidas estimadas en US$ 3,26 billones en los últimos 33 años. Un informe de la FAO revela cómo las tecnologías digitales mejoran la vigilancia y la respuesta ante riesgos, permitiendo evaluar los impactos de los desastres en la producción de alimentos y la nutrición. Innovaciones que ayudan a transitar de una gestión reactiva a una resiliencia proactiva mediante sistemas de alerta temprana.

En un programa que tiene a los pueblos indígenas y a sus conocimientos como protagonistas, la FAO y la comunidad xukurú trabajan restaurando los bosques de Ororubá, en el noreste de Brasil.

Two people crouching in an open field, examining a small green shrub.

El bosque de Canindeyú, en Paraguay, sostiene a la comunidad Avá Guaraní proporcionándole medicina, alimento y refugio. Teodora Vera, su líder electa, impulsa la agroforestería y la reforestación para combatir el cambio climático, que amenaza la seguridad hídrica y alimentaria. A través del proyecto PROEZA, ejecutado por la FAO, las familias reciben apoyo financiero y técnico para adoptar prácticas sostenibles. Hasta ahora, casi 1.500 hogares se benefician, fortaleciendo su resiliencia y medios de vida.


 


 

La FAO ofrece a los parlamentos de América Latina y el Caribe herramientas para impulsar la igualdad entre mujeres y hombres en sus esfuerzos para erradicar el hambre.


 

En 1945, 42 países —19 de ellos de América Latina y el Caribe— se unieron para crear la FAO con la misión de poner fin al hambre y garantizar el derecho de todas las personas a una alimentación adecuada. Hoy, la FAO sigue siendo un aliado clave para transformar los sistemas agroalimentarios hacia una mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor.


 

La FAO publica su última evaluación de los recursos forestales mundiales. Gracias al trabajo de cientos de expertos, la FAO analiza el estado, gestión, usos y tendencias de los bosques.

A striking volcanic landscape with dark, ash-covered soil arranged in a series of semicircular stone enclosures.

El terreno volcánico de Lanzarote (Islas Canarias) parece árido, pero los agricultores cultivan productos como uvas, batatas y fresas. Tras las erupciones de 1730–1736, los locales se adaptaron con técnicas de acolchado con ceniza y arena que conservan la humedad y enriquecen el suelo. En La Geria, las vides prosperan en huecos volcánicos protegidos por muros de piedra. Estas prácticas hicieron que Lanzarote haya sido reconocido por la FAO por su agricultura sostenible y biodiversidad.

A woman with curly hair standing in an outdoor setting with beehives in the background.

Züleyha Ceylan, una joven apicultora de Düzce, en Türkiye, ha desafiado a los prejuicios para encontrar en las abejas su vocación y sustento. Con apoyo de la FAO, en 2025 aprendió a manejar colmenas, prevenir las enfermedades de las abejas y comercializar su miel. Su éxito refleja cómo la apicultura ofrece oportunidades sostenibles a jóvenes del ámbito rural. Züleyha aspira a ampliar su producción y a crear empleo, demostrando que la perseverancia puede transformar comunidades rurales.
 

María Posiva (Bolivia, en la imagen) y Carolina Giménez (Paraguay) son artesanas rurales que transforman algodón en prendas y bordados, preservando saberes ancestrales. Gracias al proyecto +Algodón y a la FAO, María y Carolina fortalecen habilidades, acceden a mercados internacionales y promueven el empoderamiento femenino en la cadena de valor del algodón.

Junto al proyecto +Algodón de la FAO y del gobierno brasileño, una empresa colombiana fortalece la cadena de valor del algodón en el país a través de la circularidad ambiental. ¿El objetivo? Volver a producir hilos de algodón local de manera sostenible. 

Se estima que 673 millones de personas pasan hambre, mientras que la obesidad y el desperdicio de alimentos revelan profundos desequilibrios en el sistema agroalimentario mundial. Un sistema cada vez más presionado por los conflictos, el cambio climático, las crisis económicas y la desigualdad. Transformar estos sistemas para que sean más sostenibles, equitativos y resilientes requiere una acción urgente y colaborativa entre países, sectores y generaciones.

Juntos podemos crear un futuro alimentario mejor y más sostenible para todos. Haz del Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre), TU día.

Una isla próspera gracias al chocolate

Santo Tomé y Príncipe, un país insular situado frente a la costa de África occidental, depende en gran medida de la producción de cacao para sostener los medios de vida locales. Pese a la exuberancia de sus selvas tropicales y plantaciones de cacao, la isla, rica en biodiversidad, se enfrenta a la creciente degradación de los bosques y las tierras debido a la expansión agrícola, las modificaciones en el uso del suelo y los efectos del cambio climático.

A woman stands in a Cambodian rice paddy.

Durante más de cuatro décadas, Seuy ha cosechado arroz en Camboya con métodos tradicionales. Hace cuatro años, las fuertes precipitaciones devastaron sus arrozales. Fue entonces cuando Seuy se unió al proyecto de la FAO ‘Promoción de medios de vida resilientes al clima en comunidades arroceras’. Una iniciativa que le proporcionó semillas de alta calidad y capacitación en prácticas agrícolas sostenibles. Como resultado, sus rendimientos se han duplicado, permitiéndole vender tanto arroz como semillas.