FAO

La FAO ha certificado 24 prácticas y terrenos de 12 países – como Ecuador, España o México- como Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial. Descubre su enorme importancia.

Esta iniciativa de la FAO se centra en mejorar el entorno urbano. Un proyecto que, además, ayuda a fortalecer los vínculos entre el medio rural y urbano e impulsa la resiliencia de los sistemas, servicios y poblaciones urbanas ante las perturbaciones externas.

Virna Cedeño, fundadora de la compañía de biotecnología Incabiotec, explica a la FAO cómo su centro de investigación en Perú repuebla especies. Para llevar a cabo esta labor, involucra a pescadores locales en un esfuerzo por preservar el ecosistema de los manglares del que depende su sustento.

Paraguay y la FAO están formando “Guardianes de semillas”. Se trata de un proyecto para preservar la buena calidad de las semillas - el insumo que sostiene la agricultura y mejora su calidad y rentabilidad.

Two men on the ground planting a tree.

El Corredor Seco Centroamericano recorre Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Conocido por sus patrones de lluvia erráticos, este corredor es una de las regiones más expuestas y vulnerables del mundo al cambio climático. El proyecto RECLIMA de la FAO pretende restaurar los ecosistemas degradados del El Salvador y del Corredor Seco en general, para rehabilitar la tierra y reponer las fuentes de agua de las que dependen millones de personas para su alimentación, ingresos y bienestar.

Los sitios elegidos, denominados chakras, se encuentran en las montañas de los Andes y en la región amazónica de Ecuador.

En esta imagen, 'las Pioneras', un grupo de mujeres indígenas emprendedoras, y un técnico, “sangran” de oleorresina una copaiba, el “árbol milagroso” - fuente de salud y empoderamiento para ellas y su comunidad. Con esta resina, 'las Pioneras' elaboran productos medicinales para tratar inflamaciones y heridas en una zona rural boliviana donde la población vive lejos de farmacias y hospitales.

LA FAO y Brasil han entregado al Servicio Nacional de Aprendizaje de Colombia este vehículo aéreo para mejorar la competitividad y la sostenibilidad ambiental, económica y social del sector algodonero del país. 

Aprende como la FAO impulsa la agricultura sostenible para garantizar la seguridad alimentaria y la protección del bosque húmedo tropical en el Chocó (Colombia), un territorio permeado por el reciente conflicto.

Con la ayuda del programa Nabta (“semillero” en árabe) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Maher ha podido sacar rendimiento a sus aptitudes como carpintero y aprender sobre apicultura. Aplicado en el marco del Programa de Apoyo a Pequeños Agricultores, que financia la Unión Europea, Nabta es el principal programa de capacitación de la FAO destinado al emprendimiento agropecuario. Gracias a este programa, los participantes reciben cursos de formación general sobre el sector agropecuario y gestión empresarial.

El agua es vital para todos, por lo que debemos limitar su consumo. Cada gota cuenta. La FAO te propone varias ideas para no malgastar este preciado recurso. Riega las plantas con el agua de lavar hortalizas. Si hierves o cocinas al vapor, no tires ese agua. Contiene muchos nutrientes. Espera a que se enfríe y riega con ella. No dejes el grifo abierto cuando laves. Descubre más trucos de ahorro de agua en este vídeo.

Man sprays produce in a farm

Para garantizar campos vigorosos para la agricultura sostenible, primero debemos conocer su estado. Sin suelos saludables (para proporcionar nutrientes), así como agua y aire (para el crecimiento y desarrollo de las plantas), no podemos cultivar alimentos nutritivos. Actualmente, alrededor de un tercio de los suelos sufre diferentes grados de degradación. Situación que seguirá empeorando si no tomamos medidas urgentes. Una tarea en la que trabaja el Programa Global Doctores de los Suelos de la FAO.

En Colombia, la ciudad costera de Buenaventura cuenta con uno de los puertos más activos del país. Las comunidades locales dependen en gran medida de la pesca y la acuicultura para ganarse la vida, y las mujeres constituyen una gran parte de la mano de obra.

Las vendedoras de pescado, conocidas como platoneras, trabajan de manera informal y obtienen ingresos muy bajos. Al igual que más de la mitad de la población mundial, no están cubiertas por ningún plan de protección social, lo que las hace particularmente vulnerables a impactos adversos, enfermedades, y también a la vejez.

La FAO y la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo (NORAD) están apoyando a las platoneras para fortalecer sus medios de vida y mejorar su acceso a los esquemas de protección social, al mismo tiempo que impulsan la seguridad alimentaria de la comunidad.

 

Foto: @ FAO/Heysel Calderón

A medida que transformemos con tecnología nuestros sistemas agroalimentarios para hacerlos más sostenibles, aparecerán