Paz y seguridad

En Quibdó, al noroeste de Colombia, una fundación apoyada por la Misión de Verificación de la ONU en este país promueve la prevención de violencias en una región marcada por el conflicto armado.


 

En Cauca, la red de 'Mujeres Las Manuelitas' apuesta por la paz en uno de los contextos más retadores de Colombia. Mujeres que han unido a excombatientes y víctimas para superar el dolor que dejó la violencia.

En Guacarí, al suroeste de Colombia, la granja agroecológica El Astro reúne a firmantes de la paz y campesinos en proyectos sostenibles de agricultura, piscicultura y energía solar. Con el apoyo de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, este programa fortalece la reincorporación, la reconciliación y el desarrollo rural con el objetivo de construir una paz duradera.

Leonardo ha llevado la pedagogía de paz al sur de Colombia. Fue impulsor de solidaridad en la pandemia, creó el Festival Selvadentro y hoy conecta institucionalidad y pueblos amazónicos.

 

El crimen organizado se consolida en la región. Su influencia social y política erosiona la democracia y sustituye al Estado, perpetuando desigualdad, violencia e impunidad que socavan el desarrollo y la cohesión social.

El PMA advierte que la escalada violenta de los grupos armados en la capital de Haití restringe el acceso humanitario y empuja a las familias a una situación de hambre cada vez más grave.

El UNFPA habla con Nilsa Robles, agente de policía paraguaya. Desde hace más de 20 años, Nilsa desafía estereotipos y construye puentes entre ciudadanía y seguridad. Su mensaje es claro: "Que ninguna mujer se sienta sola. La Policía está para protegerlas".

Katy Fuentes perdió a su padre en la masacre de Pueblo Bello en 1990, cuando paramilitares hicieron desaparecer y asesinaron a 43 campesinos. A los 13 años su vida cambió. Siete años después se convirtió en defensora de los derechos humanos. Hoy lidera las búsquedas de víctimas de desapariciones forzosas en Colombia, donde hay más de 132,000 casos, y recibe apoyo de la ONU en la lucha por la verdad, la justicia y la reparación.


 

Asesinatos, mutilaciones, secuestros, violencia sexual, reclutamiento en grupos armados y ataques a escuelas, hospitales e instalaciones de agua. Como advierte UNICEF, los niños que viven en las zonas de conflicto de todo el mundo siguen sufriendo ataques a una escala aterradora. 

“Salí de prisión gracias al Acuerdo de Paz. Lo primero que hice fue estudiar administración de empresas. Ahora, en el restaurante La Lechona, vendemos productos de cerdos criados por firmantes de paz”, dice el empresario Marvel Zamora.

Más de 30 mujeres firmantes del Acuerdo de Paz en Colombia se acaban de graduar en Nariño, sureste de Colombia, en formación política con agenda étnico–comunitaria.

An illustration of a woman and child talking.

Cuando los conflictos dominan las noticias, los niños a menudo se sienten asustados o ansiosos y acuden a sus padres en busca de consuelo y sensación de seguridad.


 

A rusted water tower on the ground and a new one standing in its place.

Desde finales de 2022, UNOPS y el Gobierno de Dinamarca han colaborado para reestablecer la infraestructura hidraúlica en la región Mykolaiv, muy afectada por la guerra en Ucrania.

 

A group of people gathered in a community meeting. Three individuals, wearing blue vests and hats with "UN WOMEN" written on them, are standing at the front addressing the seated audience.

Un nuevo informe de ONU Mujeres advierte que la mitad de las organizaciones dirigidas por mujeres o que trabajan por la defensa sus derechos en zonas de crisis humanitarias podrían cerrar en un plazo de seis meses por falta de fondos. Esto tendría consecuencias devastadoras para millones de mujeres y familias en países como MyanmarPalestinaSudán o Afganistán.  De 411 organizaciones encuestadas en 44 países afectados por crisis, el 90% han reportado impactos por la reducción de la ayuda exterior y más del 60% han recortado sus servicios. A nivel global, estas organizaciones recibieron menos del 1% de la financiación humanitaria entre 2021 y 2022. 

Como advierte UNICEF, el aumento del 1.000% en la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes en Haití ha convertido sus cuerpos en campos de batalla.